Post más leídos

Lo más leído escrito desde el 17 abril 2012

Suscríbete a este Sitio

Etiquetas

Kit de Virginidad Artificial

Enviado por carlos delfante el 15/10/2009 a las 07:21 AM

Desde lo alto de la liliputiense grandiosidad de las cosas, Jonathan Swift fue incontestable al afirmar que corajoso mismo, fue el primer hombre a chupar una ostra. Lo que se siguió después fueron solamente fanfarronadas. Con todo, aun existe una aspersión de intrepidez pulsando alrededor, como hace poco vimos una de ellas, cuando anunciaron en estrepitosos titulares que el hielo de los polos irá durar solamente más cinco mil años.

¡Dios mío, como eso es dramático! –pensé- Pues pude no parecer así a los relés efémeros que simplemente espían el existir de forma inmediatista y precaria antes de retornar a la nada de donde provinieron. Sin embargo, para algunos inmortales que conozco, la cosa exhibe proporciones desbastadoras. ¡Sí!, no que el agua allí existente importe para alguna cosa, pues ¿al final de cuentas quien la necesita en esta orbe?

No en tanto, lo que ahora está haciendo furor, es el “Kit de Virginidad Artificial”, y el sitio web que promociona el producto, anuncia: “No más preocupaciones por la pérdida de la virginidad… Con este producto, puedes recuperar tu primera noche cuando quieras. Agrega unos quejidos y pasarás sin ser detectada”.

¡Por la Santísima Virgen! ¿No me lo creen? Lo acabé de leer en un informe del diario británico “Telegraph”, donde cuentan que los políticos egipcios intentan prohibir la venta del “kit de virginidad artificial” en ese país, ya que este fue diseñado para que las mujeres puedan engañar a sus maridos en la noche de bodas y afirman que el dispositivo ayuda a las señoras pecaminosas, a simular que son vírgenes cuando en realidad no lo son.

El “Artificial Virginity Hymen” es un kit de origen chino que distribuye una empresa llamada Gigimo, con un costo de unos treinta dólares, y consiste en un dispositivo que se introduce en la vagina antes del sexo y que al romperse durante el acto sexual, deja salir una sustancia del color de la sangre.

En Egipto, un país con fuerte influencia islámica, la llegada de este producto se convirtió en un asunto nacional, cuando el Sr. Sheik Sayed Askar, miembro del partido político de la Hermandad Musulmana, asegura que sería “una marca de la vergüenza del gobierno el dejar introducir este producto en el mercado (…) Este producto alienta las relaciones sexuales ilícitas… La cultura islámica prohíbe estas relaciones exceptuando en el ámbito del matrimonio”, declaró este hombre al periódico británico Telegraph.

El Sr. Abdel Moati Bayoumi, un estudioso islámico, hace eco a sus palabras y concuerda con ese punto de vista cuando afirma: “Esto no debería ser permitido de ninguna forma porque trae más daños que beneficios… “Quien sea que fabrique esto debe ser castigado”, dogmatizó.

Sin embargo, el producto tiene algunos partidarios. Marwa Rakha, un blogger y activista por los derechos de las mujeres, que cree que el kit de virginidad artificial es un “golpe a la cara de todos los hipócritas”, al ser analizado en el marco de una cultura que condena la sexualidad de las mujeres, pero prefiere mirar para otro lado en lo que respecta a la promiscuidad masculina.

No en tanto, dicen que un método quirúrgico para reconstruir el himen puede costar algo menos de 200 dólares, y aún consistiendo en una suma excesiva para gran parte de la población, muchas mujeres se inclinan por esta operación a causa del miedo a las represalias de su familia y de su flamante esposo.

No se olviden que en las regiones en las que el sexo premarital no sólo es mal visto sino condenado enérgicamente con los llamados “asesinatos de honor”, ser capaz de demostrar la virginidad en la noche de bodas puede ser vital para una dama picaresca.

Por lo que veo, este es sólo el primer raund de una controversia de valores morales anticuados de una sociedad retrograda, ya que Egipto, un país considerado como liberal frente a otros estados más conservadores de Medio Oriente, es el preámbulo de lo que la polémica en Afganistán –país al que la empresa Gigimo también llega- promete ser mucho peor. ¿O me engaño?

Publicidad por Bligoo.com

Escribe un comentario

¿Quieres usar tu foto? - Inicia tu sesión o Regístrate gratis »
Comentarios de este artículo en RSS