Post más leídos

Lo más leído escrito desde el 17 abril 2012

Suscríbete a este Sitio

Etiquetas

Yo Hago Cualquier Cosa por Ella

Enviado por carlos delfante el 03/02/2012 a las 02:41 AM

Desde hace días que vengo leyendo diversos artículos que expresan ciertas situaciones por algunos consideradas como terribles. Todos ellos hacen referencia al contexto de hombres que hablan llorosos de sus compañeras, porque según estos cuentan, hacen de todo por ellas y reciben a cambio case nada.

Muchos de estos individuos se quejaban de que atendían a todas las voluntades de sus parejas. Hasta las más extrañas... ¡Y nada! La retribución, más allá de ser escasa, era premiada con alguna frase del tipo: “¡Amor, tu eres muy bueno! No necesitas comportarte así... No es necesario que hagas todo por mí… ¡Cuídate tu también!”.

O sea, es fácil entender que el mensaje estaba dado. Sólo el ciego no lo ve. Por lo tanto, traduciendo la frase anterior, a esos ciegos-sordos de alma y espíritu, sus compañeras querían decirles:

-Estoy sofocada, no aguanto tanto cuidado, no quiero tanta babación encima de mí, dame un espacio, ¡dame un tiempo! ¿Tú no tienes nada mejor para hacer? ¡Salí, ve y anda un poco con tus amigos, haz algo por ti! ¿Donde está aquel hombre por quien me apasioné?

¿Comprendieron entonces el sutil recado que les han dado? Pues entonces, si ustedes, hombres o mujeres, escogieron hacer todo por el otro y esperan ese mismo todo de vuelta… ¡Paren!

De acuerdo con lo recomendado por Sandra Maia, autora de varios libros, entre ellos “Yo hago todo por ti — Historias y Relacionamientos Coodependientes”, la sugestión es que ustedes no se anulen, y tampoco intenten querer anular al otro. No se abandonen, no controlen, pues al final serán ustedes los controlados. Por lo tanto, no dejen de ser en esencia quien ustedes son. Todo lo contrario, inviertan más en ustedes, en su autoconocimiento, en su crecimiento, en su propio ser. Busquen equilibrarse en relación al otro y al relacionamiento entre ustedes. Busquen equilibrarse en relación al dar y también recibir.

Querer hacer la voluntad del otro todo el tiempo, muchas veces nos coloca en una posición de convertirnos en casi un “felpudo”, y nadie, nadie de sana consciencia, aguanta tener que relacionarse con una persona así.

Por eso, queda aquí un convite: Si usted está en el papel de quien hace todo por el otro, busque ayuda, lea más sobre AMAR DEMAS, tal vez eso le ayude a comprender un poco más el tamaño de su problema.

Pero si usted está del otro lado, de quien es controlado, entonces convide al otro a buscar ayuda. No estimule ese tipo de actitud de su parte. No deje que todo va de mal a peor hasta alcanzar a una situación insoportable entre ustedes.

Recuerden que un relacionamiento es construido a dos. Y cuando se está dentro de él, muchas veces no conseguimos comprender lo que está errado, por eso, lo mejor es buscar ayuda. Y, en tales casos, la terapia o grupos de ayuda pueden hacer maravillas.

Como lo dicho aquí no es demasía, al acompañarlo en la proporción de nuestras flacas fuerzas creo ser una excelente ocasión para citar la parábola de los siete mimbres, que cuando separados son fácilmente partidos, pero que juntos forman un haz o fascio, dos palabras que sólo en los diccionarios significan lo mismo.

Este comentario no se sabe quien lo hizo, pero yo lo escribo para que no haya duda de quien lo repite, porque es costumbre dar a nuestra cobardía ante el destino esa última oportunidad de volver atrás, de arrepentirse, de saber que no hay nada que pueda evitarlo mientras nos quedamos quietos, mirando, como si fuésemos unos simples observadores del espectáculo del mundo que nos rodea… ¡Impresionante, pero verdadero!

Publicidad por Bligoo.com

Escribe un comentario

¿Quieres usar tu foto? - Inicia tu sesión o Regístrate gratis »
Comentarios de este artículo en RSS